SE ESTÁ DESTROZANDO EL RICO LENGUAJE ESPAÑOL (Los códigos de comunicación rápida en la era del “telefonín”) Con el debido reconocimiento a lo que por motivos justificados haya que transmitir en un código condensado; lo que está ocurriendo es a mi entender, una especie de embotamiento de los sentidos y sentimientos del ser humano... una “robotización” del hombre, un empujarle a que cada vez piense menos, que obre automáticamente, que se lance veloz a donde le indica, "ese nuevo dios denominado consumo". Se han perdido las tertulias, no hablemos del escribir una carta a alguien y esperar correspondencia de igual manera... algún idiota dijo aquello de que... "el tiempo es oro" y no... el tiempo es inagotable, me lo dijo "un cateto de pueblo" al que no olvidaré mientras viva... "EL TIEMPO ES GRATIS Y NOS LO DA DIOS TODOS LOS DÍAS", efectivamente, el tiempo es eterno y no sabemos emplearlo, en lo que en realidad hay que hacerlo... o sea, en disfrutar con todo el placer del mundo de saborear ese tiempo en los innumerables placeres de un tiempo bien empleado y que nos enriquezca en todo lo positivo. Hace unos días leí en un periódico español la siguiente frase, que me dejó pensativo, muy pensativo. “La pobreza de lenguaje es un síntoma de indolencia y decadencia que suele preceder la irrupción en un país de todas las demás pobrezas, las económicas y sociales”. La frase viene de una lectora de nada menos que Argentina y cuyo nombre no sé y por ello no cito, pero por la profundidad del pensamiento y las preocupantes experiencias argentinas en las últimas décadas, que duda cabe que esa mujer sabe lo que dice. Y esa decadencia del rico idioma español, la estamos notando en España hace también varias décadas y ya hay muchos, muchísimos; que habiendo asistido a escuelas y colegios de todo tipo y desde que supieron andar... hoy no saben hablar; su lenguaje es limitadísimo, no entienden gran cantidad de palabras de su propio idioma, crean “jergas” para entenderse entre ellos en sus mínimas necesidades y sin más aspiraciones que eso mismo; circunscribirse a su mundo de necesidades materiales en mayoría, pues intelectualmente y en general, están igual o peor que en el idioma; y es claro, si no se conoce bien un idioma, difícilmente se podrán expresar los propios pensamientos, ni tampoco los captados por cuanto no se llegan a entender. Es curioso que a esta época se la denomine como “la era de las comunicaciones”... ¿qué comunicaciones, pregunto yo?... estar como “cotorras” repitiendo generalmente, dichos insulsos y limitados a lo que antes dije... pues parece ser que sí y si ni a los niños ni a los jóvenes se les presiona en los centros de enseñanza, para que aprendan a hablar y menos a escribir; , pues terminan todos donde ya observamos a la mayoría... “pegados al telefonín” y mandando mensajes, la mayoría en clave o “jerga” y con los que se comunican; además están siendo incitados al uso masivo de esa “nueva argolla de esclavo”, puesto que como me dijo aquel “sabio cateto”... “el tiempo es gratis y nos lo da Dios todos los días”... y es claro que los especuladores del tiempo (teléfono, radio, TV etc.) saben que disponen de materia prima inagotable y procuran incitar a las masas, para que empleen sus receptores y transmisores, a cada momento y para cualquier tontería o “chuminada”; sin que se estén dando cuenta estos ilusos, que les están forzando a gastar un dinero que muchos de ellos no disponen. Cada día (y vivo en una ciudad pequeña de provincia que no destaca en altos niveles económicos) veo y observo, más personas... “pegadas al telefonín”, incluso muchas de ellas y aún estando prohibido y castigado por leyes, lo van usando mientras conducen un vehículo automóvil (auto, furgoneta e incluso camión)... en cualquier reunión, es ya normal que “suene el telefonín”... y como “dios implacable”, el nuevo esclavo del artilugio, deja con la palabra en la boca a su reunión y se aparta, para atender la voz de quien sea... demostrando la falta de educación ostensiblemente en muchos casos. Ves por la calle a
numerosas personas, hablando mientras caminan... incluso en los templos, reuniones, conferencias, conciertos... siempre suena “algún telefonín”; por lo que ya es habitual, que en esos lugares, las primeras palabras que se pronuncian en el estrado... son las de que los presentes, “tengan la bondad de desconectar sus artilugios para que no interrumpan ni molesten al acto y al auditorio”. En cuanto al idioma, es incomprensible, la cantidad de rótulos de negocios de todo tipo, que teniendo la inmensidad de voces que tiene el idioma español, recurran a nombres extranjeros, generalmente del inglés, o hacen una mezcla de uno y otro, resultando letreros que dan la risa al tratar de leerlos y no saber en realidad que es lo que dicen o quieren decir. En fin... “es el progreso que dicen los políticos”, pero yo no lo veo en tantas cosas, que la que cito es una sóla de ellas... las demás, vea y observe el inteligente, simplemente en su entorno y note el presente y el pasado... e intuya el futuro que nos espera, si no se toman medidas correctoras, que visto como obran los políticos, no las van a tomar... ¿a ellos que les importa todo lo que no sean los votos para ganar la poltrona y el buen sueldo a cobrar?.
Antonio García Fuentes (Escritor y Filósofo)

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